Los mejores sucesos, los más bizarros y cargados de canallería suceden dentro de una unidad de transporte colectivo. Un camión, un vagón del metro, un pecero.
Sucedió el día de hoy, que caminando por de costumbre, algo molesto por que al encontrarme del lado contrario de la avenida, pude ver como se retiraba vacío mi ruta(en lo que cabe) mi medio de transporte, uno siempre hace coraje cuando ve irse así los buses, y nos autoreprochamos nuestros sucesos del camino “¡mierda!, si no me hubiera detenido a ver la primera plana del Gráfico“, “¿por qué dejé pasar a esa anciana antes que a mi?, perdí tiempo en verdad valioso“, “pinches maricones tortugos que iban platicando con eclipsal tardanza frente a mi, todos pavoneados de su mal gusto de vestimenta y bloqueando la acera“… en fin, sólo vi retirarse con dirección al Ángel mi ruta y yo del otro lado de la avenida acumulando corajes y eso que no había empezado el día en forma, por falta de mi primer taza de café.
Esperé al siguiente, me dije que no valía la pena encabronarme y puse mi iPod a trabajar con volumen suficiente para bloquearme del sonido exterior y distraerme en las letras de Regina Spektor, Tori Amos, Poe, Madonna y Suzanne Vega (mariconsísimo, pero en discreción social conmigo mismo y sin hacerlo notorio como los que me hicieron perder tiempo de trayecto). Subí al camión, y pude encontrar lugar favorable, cerca de la puerta de bajada y con una mano en el tubo superior paralelo al suelo logré recargarme con el hombro derecho en uno pilar perpendicular al tubo de mi soporte; con la otra mano venía cargando el iPod para cambiar la canción en caso de que no me gustara (o repetirla en conveniente caso de que me gustara un putero como Fidelity, que oí 3 veces).
Pasamos la Diana, y el sol sugería augurarme que el día va a ser caluroso, pasamos Torre Mayor y el trafico defeño empezaba a tomar la forma acostumbrada, y el recorrido se tornó de 20 km/h a 3 km/h, sólo veía pasar a la gente que muy posiblemente iba más aprisa que mi camión.
Suspiro.
Empezamos a acercarnos a Auditorio Nacional, cuando siento el cuerpo de una señora de pechos tan inmensos como su estómago repegarse a mi, lo cual me dio a entender que siendo una bajada de demanda común, algunos de los pasajeros debían estar haciendo paso para su bajada y mi siamesa untada a mis espaldas tenía, como buena ciudadana, hacer espacio al paso de éstos. Eternos minutos siempre son los que debe el chofer armado de paciencia esperar a la altura del centro agorezco junto al Campo Marte. Cuando logramos superar la espera del ganado de automóviles y siguiendo la doña aferrada a mi espalda, empieza Luka de Suzanne Vega…
“My name is Luka
I live on the second floor
I live upstairs from you
Yes I think you’ve seen me before
If you hear something late at night
Some kind of trouble. some kind of fight
Just don’t ask me what it was(…)”
Continuó el camión su ruta y a unas cuadras de Periférico, yo podía seguir aún sintiendo las protuberantes glándulas mamarias de esta dama koala sobre mi espalda cual eucalipto.
(…)”Yes I think I’m okay
I walked into the door again
Well, if you ask that’s what I’ll say
And it’s not your business anyway
I guess I’d like to be alone
With nothing broken, nothing thrown“(…)
Era demasiado pensé, ya deberían de haber bajado los que solicitaban a empujones pasar por el espacio de la ruca esta. Volteo para ver qué era lo que obligaba a doña-pechos-enormes seguir tratando de mimetizarse conmigo.
¡Nada! ella estaba ahí por convicción, por placer o por excitación. Había espacio suficiente en el pasillo, para que el Infonavit construyera una casa…
(…) “My name is Luka
I live on the second floor
I live upstairs from you
Yes I think you’ve seen me before“…
2 comentarios por mucho
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Chaval…. mis respetos… admiro sus historias y su netés al escribir (si es que dichosa palabreja existe)… buena historia estas que no terminan más que con una idea y la imaginación de uno… como para ponerle un final feliz, cachondoso y normalmente idiota, incomprensible y común como es la vida…
Me encantó por cierto la historia de la sopa instantánea en la parada del autobús…
Buena vibra (busqué infructuosa y distraídamente tu nombre pero no lo encontré)
Atte. Alfres… aka Don Chamagoso
PD… mmm ahora que recuerdo, si vi tu nombre pero no lo recuerdo… lo buscaré en el post de tu espacio de oficina de infonavit con unos muñecos cuadrados en tanga y una mac mini con pegote de Elektra…
Comentario por donchamagoso Junio 3, 2007 @ 6:55 amjajajajajaja, la verdad es que la señora koala será muy buen material para mis noches de lujuria, yo si la hubiera disfrutado… espero, que algún día me toque el repegón con una, me gusta el frouterismo, jojojo
Comentario por Ninfavouyerista Junio 4, 2007 @ 3:13 am