¡Albricias, albricias! oí escupir el pronunciamiento de mis entrañas al saberme que en fin de quincena, el mejor paso del ocaso de la hambruna tiene una recompensa: salario.
En andanzas de pobretón, y tener que recurrir a la dieta del taco y la torta de queso de puerco (lo amo), uno debe estirar los centavitos para no dejar de comer, fumar y divertirse tomando. Pero, ¿qué es lo que nos pasa a los asalariados que apenas llega la raya, buscamos gastar al menos un diezmo siempre en alguna pendejada? en mi caso ya se volvió una acción involuntaria que terminará en ser una costumbre-adicción casi tan parecida, como a la de inyectarse heroína, los drogadictos snob.
Las prioridades, empero, pueden ser tan dispares como absurdas. Sucede que en elmejordepartamentodelmundo, al cual hemos dejado descansar por la paz en cuanto a la decoración habitacional del mismo, le viene haciendo falta una sala desde hace ya algún tiempo y por una negación mental de convivo de gustos, no hemos podido decidir cómo será el espacio para recibir a las visitas (mmm más bien las de Dorito, yo realmente no tengo). Yo me doy con que haya un sofá cómodo y una coffee table cuadrada para poner las revistas, si llegan a haber perros dálmatas de porcelana, abanicos barrocos enmarcados, lámparas de cuentas de vidrio imitación diamantes y carpetitas en los posa brazos, me daría igual.
Pero, si uno se chinga durante dos semanas con horarios anti-vida social, ¿no será entonces necesario darse un gusto banal, personalizado y pueril? yo digo que sí y así será: ¡videojuegos!, mi supositorio mental de toda la vida.
Soy bien ñoño en ése aspecto, los amo, soy el fans más fans de los Resident Evil y cualquier juego gore de pelea. Si Manoela Torres dice en alguna canción algo así como “acéptame como soy” y si Maribel Guardia cree que nadie notamos las operaciones que se ha hecho, pos yo digo “¡güan up!”
Hice algún tipo de inventario (mental) de lo que le he invertido a ése vicio que cargo desde que el Nintendo sacó el “tapete” y pues… chale, es algodón de azúcar.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>